Soy Digna de  de ser amada y de dar Amor por el mero echo de existir.

Soy Digna en mi historia de vida.

Soy Digna cuando acierto y también cuando me equivoco.

Soy Digna en mi piel, en mi pecho caído, en mis arrugas y en mis canas.
Soy Digna en mi Corazón.
Soy Digna en todo mi Cuerpo y en mi Placer.
Soy Digna en mis cicatrices.

Soy Digna en mi Sangre y en todos los fluídos que emanan de mí.

Soy Digna en la enfermedad y también en la salud.

Soy Digna en mis bloqueos y en mis limitaciones.

Soy Digna cuando grito a mis hijos y cuando no llego a la perfección en el trato con ellos.
Soy Digna cuando no soy la amante que quiero ser.

Soy Digna cuando veo el error en vez de ver la Divinidad en los actos de los demás.

Soy Digna cuando me siento culpable, enfadada, dolida,…
Soy Digna cuando dudo.
Soy Digna cuando juzgo.
Soy Digna en comparación con todas y con todo.

Soy Digna cuando “no soy lo suficiente”.

Soy Digna en todos mis pensamientos erróneos que son la causa de toda mi infelicidad.

Soy Digna cuando callo con disimilo el Amor que Soy
y soy Digna cuando lo expreso por todo lo alto.

Soy Digna en todas las fases de mi Ciclo.

Soy Digna cuando siento Miedo.

Soy Digna cuando no soy la Mujer que quiero ser
porque en esencia: ya Soy
y eso es más que suficiente a los ojos de la inmensidad.

Por nuestra Dignidad,