El rojo candescente del fuego del verano da lugar a un fuego mucho más cálido,
menos abrasador, que arde desde el interior
y lo hace en tonalidades ocres, naranjas y amarillas.
* Es el Otoño *
Conforme la luz del sol se va acotando, la oscuridad se hace más presente en nuestros días, y ello requiere que encendamos la Luz del interior. Esa que siempre ha estado allí aunque por momentos no le hayamos hecho demasiado caso. Esa que simboliza nuestro Hogar, ese lugar Sagrado, al que siempre podemos ir para sentir su abrazo infinito.
La savia de los árboles se dirige hacia las raíces y toda la natura se empieza a replegar hacia el interior para hacer su particular alquimia
y nosotras deberíamos hacer lo mismo.
ALGUNAS PROPUESTAS
A continuación comparto contigo algunas reflexiones que puedes incluir en tu día a día con el fin de sintonizarte con este momento solar del año:
Al despertarte, intenta permanecer unos minutos en silencio, lo antes posible.
Trata de conectar con esa parte dentro de tu mente donde todo yace en perfecta armonía y paz. Asume el compromiso contigo misma de mantener esa paz a lo largo de todo el día. Puede que encuentres este momento poniendo tu despertador 10 minutos antes, en el trayecto del bus/tren/cohe camino al trabajo, una vez has dejado a tus hijos en la escuela…¡Se creativa!
Al igual que la naturaleza deja ir sus hojas caducas con suma elegancia, pregúntate:
¿Qué necesito soltar en este momento de mi vida?
Puedes simbolizarlo poniéndote de pie y dando un paso al frente con cada cosa/pensamiento/situación que necesites dejar ir. Cuando ya hayas soltado suficiente (lo sentirás dentro de ti) abrázate con todo el Amor que seas capaz de sentir y date la gracias.
Crecer espiritualmente significa hacernos cargos de nuestras propias proyecciones: ¿Qué parte de mis pensamientos es responsable de todo lo que estoy viendo allí fuera?
Sobretodo de lo que no me gusta ver y critico enérgicamente. Todas somos fractales del mundo ilusorio en el que vivimos. Como alternativa, puedes perdonarte por ser partícipe de esta creación perdonando esa parte de tu mente que lo está creando junto a la mente de los demás.
Puedes repetir en tu interior con Amor y Compasión “Perdono esa parte de mí que ha creado esta realidad”.
Al perdonarte de corazón, te liberas tú y nos liberamos todos contigo
pues al final todos somos una sola mente
¿Qué parte de mi cosecha está lista para recoger? Hay aprendizajes que ya están integrados y es importante que aprendamos a valorarlos y a saborearlos.
El otoño es un momento ideal para recoger nuestra propia cosecha y darle un lugar de valor en nuestras vidas.
A veces somos muy auto exigentes con nosotras mismas y no valoramos todo lo que llevamos caminado. Tenemos una extraña tendencia a fijarnos solo en aquello en lo que nos sentimos bloqueadas sin honrar y agradecer todo aquello que ya hemos superado y aprendido.
ALIMENTACIÓN DE RAÍZ
*Para la mujer es muy beneficiosa la alimentación de raíz
que fomente su enraizamiento con la tierra *
Elige alimentos vegetales amarillos, naranjas y redondos que nazcan cerca de la tierra: calabazas, boniatos, patatas, coles, zanahorias, castañas, …
También son muy adecuados los alimentos blancos que tienen afinidad con el pulmón: ajos, cebollas, nabos, puerros, setas, chirivías …
Introduce de nuevo algunos frutos secos como: orejones, pansas, nueces, dátiles…
Frutas de la estación como: granadas, peras, manzanas, uvas negras (que nutren la sangre de nuestro organismo algo que es muy importante para la mujer).
Empieza a hacer cocciones más largas de los alimentos en forma de hervidos, estofados, horneados e incluso sopas a las que puedes añadir algas.
Puedes hacer infusiones con gengibre + limón + miel, tomillo, te 3 años, hinojo…
¡Hacer pequeños cambios con cada estación del año nos ayuda a sintonizarnos con los ritmos de la naturaleza y regenerarnos con ella!
Deseo que este otoño puedas llegar a la profundidad de tus raíces para reposar en ellas con sosiego y tranquilidad.